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Hablar de eficiencia energética en un entorno industrial es el primer paso para instaurar una filosofía empresarial que solo aporta beneficios. En primer lugar, porque es un ahorro significativo en el gasto total. En segundo lugar, es garantía de supervivencia. Y, finalmente, la reducción de la huella ambiental que genera tu fábrica es una cuestión de principios, pero también de ley. Y hoy en día, también es imagen y repercute directamente sobre las ventas.  Eficiencia energética industrial, la eficacia del control.

eficiencia energética industrial, sistemas de control

Mejorar la eficiencia energética industrial es posible si se trabaja en equipo

En industria, los gastos fijos y los costes de actividad son muy elevados. Por eso, el ahorro en electricidad, está siempre en el punto de mira para hacer reajustes. Conseguir optimizar el consumo de energía es un ahorro considerable. Y repercute directamente sobre la contaminación que genera nuestra fábrica (es decir, las auditorías y posibles multas).

La fórmula para conseguir la eficiencia energética industrial pasa por una combinación de medidas, con distintos grados de complejidad en su implantación. Que permiten ajustar tu consumo eléctrico a la realidad de tu fábrica:

Potencia adecuada + Soluciones de ahorro +     
Domótica industrial/Sistemas de control + Energías renovables   

¿Cómo hacer tu fábrica energéticamente eficiente? Empieza por la potencia

El punto de partida para el ahorro empieza en una decisión sencilla: ajustar la potencia contratada a las necesidades reales de mi fábrica. Se trata de emplear la misma lógica que usas para los servicios de tu casa: sobre la potencia, la tarifa y las franjas horarias.

¿Por qué es importante ajustar la potencia contratada?

  • Porque se trata de un gasto fijo: es decir, la potencia contrata repercute de forma fulminante sobre el coste de la factura de la luz. Así que, el ajuste de la potencia se nota en la factura inmediatamente.
  • Tener más potencia contratada de la que necesitas es tirar el dinero: aunque no emplees toda la potencia que tienes disponible, la vas a pagar igual. Por eso, es recomendable ajustar la potencia al consumo real. Es una cuestión de coherencia que ayudará mucho a tus cuentas.

Otros matices al contrato: Las grandes industrias pierden la interrumpibilidad

La eficiencia energética industrial del sector en su conjunto, se basaba hasta el verano pasado, en un principio de “solidaridad”. Si eras una gran empresa, podías adherirte a la subasta de interrumpibilidad eléctrica.

Cómo funcionaba:

Una herramienta gestionada por una entidad de control. Y dirigida a grandes industrias, donde el consumo de energía es enorme. Estas industrias se comprometían a asumir reducciones en su consumo eléctrico, en momentos puntuales. Para facilitar que industrias más pequeñas (y hogares), tuvieran garantizado el suministro de energía eléctrica.

  • Cuando no hubiera disponible energía suficiente.
  • Cuando aumentase la demanda.

A cambio de una compensación económica (reducción de su factura).

Una subvención que se cambia por una “reserva estratégica” aún inactiva

Las empresas de sectores industriales, como el de la automoción, están profundamente interrelacionadas. Una gran compañía depende de las cientos de auxiliares que fabrican para ella. Que estas no tengan parones en su actividad, garantiza el abastecimiento de productos y piezas. Y la continuidad del sector en su conjunto. Esa era la idea de la interrumpibilidad.

Órdenes de la UE

El Gobierno, instado por la Unión Europea (UE), ha hecho un cambio. Eliminando la “subvención” sobre la electricidad, que suponía para las industrias más grandes.

Y ha creado una “reserva estratégica” que cubrirá los aumentos puntales en la demanda de energía. Sin embargo, aún no está activa. Lo que supone perder de hecho, un año de reducción de costes en la factura para los consumidores electrointensivos.

Eficiencia energética industrial empieza por usar luces LED

Soluciones de ahorro: tecnologías para reducir el consumo

El siguiente paso, con un grado de dificultad de implantación bajo, se basa en la incorporación de soluciones tecnológicas:

  • Siempre que puedas pásate al LED
  • Adaptar la intensidad de luz según las necesidades: con sistemas de control
  • Abrir las instalaciones a la luz natural: un diseño óptimo de la planta industrial permite aprovechar al máximo los recursos naturales. Pregúntanos, Proyecta Estudio puede ayudarte.
  • Detectores de presencia, programación de encendido y apagado
  • Edificio, tuberías y depósitos correctamente aislados: según las necesidades de la fábrica variará el material empleado

Eficiencia energética en los motores

  • Condensadores para motores: fundamentales, si queremos mejorar nuestra eficiencia energética industrial
  • ¡Ojo! Con los motores eléctricos: hay sistemas para ponerlos en marcha que suavizan las subidas de consumo eléctrico, propias del encendido

¿Tu factura contiene un término llamado “energía reactiva”?

Las industrias, por pequeñas que sean, tienen facturas eléctricas complejas donde figuran gastos imputables a su actividad, que suben el precio como: la energía reactiva. Lo malo, es que se trata de un coste vacío.

Porque se paga por algo que no se consume, ni sirve para calentar (a diferencia de la energía activa). Es propia de motores y transformadores.  Para compensarla es necesario instalar baterías de condensadores.

sistemas de control inteligente de consumo eléctrico

Domótica industrial: el edificio

Gestionar la eficiencia energética industrial del propio edificio, es un acierto. Porque convertimos la fábrica en una estructura flexible. Capaz de adaptarse al entono en donde está ubicada, a través de sistemas de control.

Por lo tanto, se consigue más fácilmente, hacer un uso óptimo de la energía reduciendo costes. Con la implantación de sistemas de control.

Domótica industrial

  • Climatización
  • Ventilación
  • Iluminación
  • Así como las condiciones ambientales a las que se somete cada día el edificio, como: temperatura externa, humedad, viento…
  • Y el uso y nivel de ocupación de la fábrica

Eficiencia energética industrial: la importancia de los sistemas de control

Un sistema de control permite automatizar acciones y procesos, para mejorar el uso que se hace de la energía. Asimismo, es posible estabilizar unas condiciones concretas en el lugar de trabajo, para poder desarrollar la actividad en un entorno:

  • Confortable para los trabajadores: que no se pase frío en la fábrica, que haya buena luz para no dañar la vista de los trabajadores…
  • Adecuado para el producto: por ejemplo, una empresa comercializadora de productos congelados de pescado, necesita envasar el género, manteniendo una temperatura muy baja en el área de embalaje.
  • Necesario para el proceso: para cubrir la demanda de energía que requiere cada proceso en cada momento concreto.
cómo ajustar el consumo energético a las necesidades de tu fábrica

Sistemas de control en fábricas: el proceso productivo

Una factoría cuenta con varios puntos sensibles que pueden ser revisados de cara a mejorar la eficiencia energética industrial. Es el caso de la maquinaria. Contar con equipos más eficientes, aporta grandes ventajas en el consumo de energía.

Pero exige un gran esfuerzo de inversión. Quizá el mejor momento para tener esta opción en cuenta, sea provechando la necesidad de renovar los equipos cuando se quedan obsoletos.

Decisiones en tiempo real

Junto a las máquinas, la incorporación de sistemas de control es importante porque con ellos, se mide y registra el consumo de energía de cada proceso. Por ejemplo, en las líneas de producción. Así, se pueden tomar decisiones en tiempo real, ya que es posible detectar fallos e ineficiencias como:

  • Consumos latentes no deseados
  • Rendimiento energético inadecuado de las máquinas
  • Consumo de electricidad fuera del horario fijado…
energías renovables

¿Qué pueden hacer las energías renovables por una fábrica?

La verdadera eficiencia energética comienza por el abastecimiento de energía sostenible. Es importante actuar sobre las fuentes de energía que nutren nuestra fábrica.

Es decir, cambiar el modelo de suministro energético tradicional por uno basado (o combinado) en renovables. Que, junto con sistemas de almacenamiento de energía. Te permitirán mejorar tu eficiencia energética además de:

  • Disminuir tus facturas
  • Ganarás independencia energética
  • Reducirás las emisiones de gases de efecto invernadero

Ahorro en tus facturas

El mercado eléctrico es complejo. Depende del petróleo y el gas. Que, a su vez, dependen de la demanda de energía internacional (una ola de frío influye mucho en el precio), la capacidad de suministro de los países proveedores…

Esto hace que el precio de la energía eléctrica sufra variaciones constantes. Que unido a los impuestos, determinan el precio final que pagas en tu factura. Al reducir el consumo de energía de la red convencional, también disminuyes gastos y costes asociados a ella.

Ganarás independencia energética

Si disminuyes el consumo de energía eléctrica por la vía convencional, aumentas la seguridad en el suministro que necesitas. Europa depende constantemente de una buena negociación con los países productores de hidrocarburos. Es un mercado con una competencia brutal donde no siempre se paga acorde a lo que se recibe. Y tampoco se recibe lo que se necesita.

Esto es la dependencia

Supone un riesgo muy alto para la industria europea en su conjunto. De hecho, para España más porque depende en gran medida del gas argelino. Sin embargo, tenemos las condiciones idóneas para autoabastecernos mediante renovables.

Ten por seguro, que por pequeña que sea tu fábrica, está dentro de esta vorágine. Por eso, el hecho de contar con suministro alternativo como: paneles solares y tus propios puntos de almacenaje de energía. Te aportan flexibilidad y libertad, para variaciones puntuales en tu producción.

paneles solares para techos industriales

Reduce tu huella de carbono: es bueno para el planeta ¡Y para tu empresa!

Lograr la eficiencia energética industrial, además de ser un compromiso ambiental y social. Supone una excelente carta de presentación en sociedad. Evita sanciones por daño medioambiental.

Y ayuda a la fábrica a caminar hacia el futuro de forma competitiva, ya que la normativa europea camina hacia la industria verde. Eso significa, que en pocos años, las empresas que no se adapten a las exigencias medioambientales que fija la ley, se quedarán atrás.

Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030

En esta línea, ya está disponible el borrador del plan integrado de Energía y Clima, que la Unión Europea exige a todos los países miembros. España ha asumido las directrices comunitarias. Es más, en su estrategia pone por delante eso de: “primero, la eficiencia energética” industrial y a nivel de hogares.

En dicho plan, se establece la base para cambiar el modelo energético actual por uno sostenible. Donde las energías renovables tienen un papel fundamental. A la par que se desarrollan procesos de descarbonización, se fomenta la seguridad energética y se refuerza la competitividad de nuestras industrias en el mercado internacional.

¿Qué objetivos fija la UE?

  • 40% de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) respecto a 1990.
  • 32% de renovables sobre el consumo total de energía final bruta.
  • 32,5% de mejora de la eficiencia energética.
  • 15% interconexión eléctrica de los Estados miembros.

Esto significa que las industrias que quieran ser competitivas deberán realizar cambios para mejorar el aprovechamiento de los recursos y disminuir su huella ambiental. Se esperan ayudas para fomentar la incorporación de las medidas y nuevas tecnologías en la industria.

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